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jueves, 22 de mayo de 2014

Presentación del libro "El fuerte de San Cristóbal en la memoria: de prisión a sanatorio penitenciario"


Representantes de Pamiela, Aranzadi y Txinparta en la presentación del libro.


Hoy, en el marco de la exposición que sobre el Fuerte San Cristóbal han realizado Txinparta y la Sociedad de Ciencias Aranzadi en el Espacio Cultural de Ansoáin, en Ctra. de Ansoáin s/n, frente a ciclos  a Lasa y que permanecerá hasta el sábado día  en horario de 17 a 19 horas, ha sido presentado el libro "El Fuerte de San Cristóbal en la memoria: de prisión a sanatorio penitenciario" El Cementerio de las botellas, elaborado por Txinparta y la Sociedad de ciencias Aranzadi y editado por Pamiela.

Este libro multidisciplinar trata ampliamente distintos aspectos de la vida en la prisión del Fuerte San Cristóbal así como documentación de archivos, exhumaciones realizadas en el Cementerio de las botellas y sus estudios antropológicos, aspectos sanitarios, testimonios familiares, red de solidaridad y ayuda de las mujeres, actos de reparación y homenajes realizados a lo largo de 25 años, estudio y tratamiento de los grafitis dejados por los presos y un largo etcétera, a lo largo de sus 430 páginas y en sus más de mil ilustraciones y fotografías.

En dicho libro se ha tratado de obviar o citar someramente temas ya tratados en otras publicaciones como puede ser la gran fuga del 22 de Mayo de 1938, ampliamente tratada en los libros de Félix Sierra e Iñaki Alforja o en el de Fermín Ezkieta y de forma no tan profunda en otras publicaciones.

Con este libro se da a conocer una parte de la gran cantidad de información y testimonios que obran en los archivos de Txinparta y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, acumulada a lo largo de años de trabajo e investigación, resultado de la aportación y colaboración de un amplio número de personas además de las citadas nominalmente.

Como aportación extra, viene acompañado de un DVD, con distinto material audiovisual, documentos, cartas familiares, vídeos, canciones, etc., y sale al mercado con un precio de 35 Euros.

Libro a nuestro entender muy interesante, instructivo y emotivo que esperamos tenga una amplia difusión y sobre todo una buena acogida por sus lectores.

miércoles, 8 de enero de 2014

Fallece Roberto Rocafort, luchador contra los crímenes del franquismo

NOTICIASDENAVARRA.COM - Miércoles, 8 de Enero de 2014 

Rocafort, en 2007 descubriendo una placa en homenaje a los fusilados en la Guerra Civil durante la celebración del 76 aniversario de la II República, en la Vuelta del Castillo de Pamplona.
Rocafort, en 2007 descubriendo una placa en homenaje a los fusilados en la Guerra Civil durante la celebración del 76 aniversario de la II República, en la Vuelta del Castillo de Pamplona. (Javier Bergasa)

PAMPLONA. Roberto Rocafort Lozano, luchador incansable contra los crimenes del franquismo, falleció este miércoles en Pamplona a los 79 años de edad. La conducción al cementerio de Pamplona, para su incineración, tendrá lugar este miércoles día 8, a las 11.15 h de la mañana, desde el Tanatorio Irache de Pamplona. El viernes, día 10, se celebrará una despedida en el Patio de los Gigantes de Pamplona (calle Descalzos, 72) a las 19.40 h
TESTIMONIO PUBLICADO EN LA WEB DE BATZARRE
Yo vengo a contaros la historia de un asesinato. Se llamaba Javier Rocafort Apesteguía. Tenía 28 años, mujer y dos hijos de cuatro y dos años. Historias como esta se repitieron a cientos por toda Navarra. Unos días después del alzamiento militar, lo llevaron preso por el único delito de pertenecer a Izquierda Republicana. Tras 10 meses de duro cautiverio, lo mataron.
    
En tan infaustos días mi madre se viene a Pamplona con el fin de atender a su marido y de encontrar un trabajo para poder subsistir.
    
Mi madre no paró de hacer gestiones para evitar lo peor para mi padre. Los militares le dijeron que sería muy conveniente conseguir certificados de buena conducta. Los pide y consigue los susodichos certificados de diversas autoridades de Sangüesa. Por lo visto –y por lo que sucedió- el efecto que producían era el contrario. Al día siguiente, asesinaron a mi padre. Ni siquiera tuvieron la decencia y la mínima humanidad de comunicárselo a mi madre.
   
Mi madre se entera del día que lo matan a través de un constructor de Sangüesa, que trabajaba en Pamplona y que iba jactándose por el pueblo de su “hazaña”. “Domi, no vayas a ver a tu marido que ya lo han matado; que han matado a los tres de Sangüesa (Rocafort, Moriones y Mangado) en el monte San Cristóbal”, le dijo.
    
De cómo se enteró su hija quién era su padre. Una anécdota curiosa que me pasó fue la siguiente. Un día, en un semáforo me encontré con una mujer de Sangüesa y me preguntó que a ver cómo estaban mis padres. Yo le contesté: “pues, mira, mi madre ya ha muerto y mi padre fue asesinado en 1937 por tu padre”. Se quedó sin habla. Y le añadí: “me has preguntado y me has obligado a contestarte; y esto que te digo lo sabe todo Sangüesa”. 
    
Aquellos viles asesinatos han quedado impunes. Sin justicia. Ni uno sólo de los asesinos navarros fue juzgado ni condenado. Los familiares sólo queremos justicia y que se conozca la verdad.
    
Javier, mi padre, escribió varias cartas a su mujer Dominica Lozano, desde su encierro en el fuerte de San Cristóbal. Están fechadas entre finales de julio de 1936 y el 6 de abril de 1937. En esta correspondencia trata de tranquilizar a su familia. Y, a pesar de las duras condiciones en las que se encontraban los presos, jamás aparece una queja que pudiera inquietarles. Sólo cariño y confianza para su mujer y para sus dos pequeños hijos, María Ángeles y Roberto.
    
Las cartas: “Me recuerdo mucho de los chicos. Por mí, estad muy tranquilos, porque estoy bien. Y como yo nada he hecho, a mí nada me harán, me tomaron declaración y como es natural no me procesaron porque no han encontrado ni señal de causa, por lo tanto estoy muy tranquilo…

El jueves te marchaste un poco preocupada, porque te pareció que yo estaba más delgado. Pues he de decirte que estoy como siempre, muy bien. Sólo que como no sabía que ibas a venir no me afeité y la barba desfigura mucho. Ya te decía en la carta anterior que no vinieras, porque en primer lugar hace mucho frío y a mí me da pena que lo pases mal por verme, pues yo te escribiré todas las semanas. No tengas ninguna pena por mí que estamos bien. Yo lo que quiero es que tú te encuentres fuerte y serena para las cosas. Yo sabiendo que estáis bien ya no tengo penas…
    
Domi, cuídate mucho, a ver si te encuentro bien lo mismo que estabas antes, pues me llevaría un disgusto si te encontrara desmejorada. Aunque ya me figuro que trabajando tanto como lo que tú trabajas no se puede estar bien. Domi, me parece que voy a ser tan feliz cuando nos juntemos con nuestros hijos como nunca. Pues, créeme, que todo lo que tú haces por nosotros, si tengo salud, pienso compensártelo con creces. Con nada material se te puede pagar, sino moralmente, como ya sabes que lo haré…
    
Tú ahora que tienes más gastos no te preocupes por mí. Y tú y los chicos cuidaros todo lo mejor posible, pues ya sé que tú te quitarás de lo tuyo para que a los hijos y a mí no nos falte nada. Así como yo no te podré pagar nunca lo que haces por mí aunque viva cien años. Lo mismo harán los hijos cuando sean mayores. Bien les haré reconocer lo mucho que tú te sacrificas por ellos, pues ya me dijo madre que están los dos muy gordos y muy majos. Esto es lo que más me tranquiliza a mí, porque así comprendo que no se les conoce la falta de su padre, y así no sufro por ellos, sólo por ti.
    
Por eso, te repito en todas las  cartas que ya tendré tiempo si hay salud, para compensártelo todo con creces y algo más que no se paga con ningún dinero y no quiero hablarte más de esto porque ya te diré algo, el día que nos juntemos para siempre.
    
Le dices a María Ángeles que le llevaré una muñeca y a Roberto un caballo”.
    
Pero la muñeca y el caballo no llegaron nunca porque lo mataron el mismo día que escribió esta carta. 

A través de estas cartas que os he leído, he conocido a mi padre, y hoy le mando estas líneas. 
“Todo Sangüesa imaginó que Javier había tenido un hijo la mañana que pasaste por el pueblo tocando el claxon de tu moto. Querido Papá, soy Roberto ese hijo que tanto deseabas. Durante dos años, solamente dos años, te dejaron jugar conmigo. No nos dejaron estar más tiempo juntos. El odio, la envidia, la ambición y la locura, se apoderaron de España, en especial de tu querida Navarra, de tu pueblo; primero cárcel, diez meses de cárcel, sin juicio, sin motivo alguno. Después el asesinato a sangre fría, seguramente con una pistola en una mano y un crucifijo en la otra. Pero quiero que sepas, querido papá, que estoy orgulloso de ti, que prefiero mil veces que seas asesinado  a que fueras asesino. Solamente te conozco por las cartas que enviabas a mi madre desde la cárcel, pero son suficientes para saber que eras un hombre de bien, que pensabas ser muy feliz con tu familia el día que todo terminase, pero no te dejaron, te quitaron la vida… ¡por nada!
Un abrazo papá, un abrazo grande, profundo. Me gustaría creer que un día te pudiera conocer, pero me niego a creer en el Dios de tus asesinos.

Adiós papá, adiós para siempre.

Tu hijo Roberto”

domingo, 23 de mayo de 2010

Ansoáin recupera la memoria de veinte presos del Fuerte de San Cristóbal

Noticiasdenavarra.com
A. Sagardoy - Domingo, 23 de Mayo de 2010
 
Roberto Rocafort y Francisco J. Moriones, hijos de dos fusilados, junto a la placa.
Roberto Rocafort y Francisco J. Moriones, hijos de dos fusilados, junto a la placa. (OSKAR MONTERO)

Pamplona. El monte Ezkaba volvió ayer a convertirse en lugar de homenaje a las víctimas de la represión franquista. En este caso fue varios metros por debajo del Fuerte de San Cristóbal (donde mañana se celebra el acto de aniversario de la fuga de 1938), en el cementerio de la localidad de Ansoáin. Allí se reunieron decenas de familiares, convocados por la Asociación Txinparta y el Ayuntamiento de Ansoáin, para la inauguración de una placa que recuerda a veinte presos que fueron enterrados allí.
Antes del inicio, Koldo Pla, de Txinparta, ya preveía que el acto de ayer iba a ser especial: "Es el noveno que celebramos, y en esta ocasión han venido muchos familiares, además desde lugares como Madrid, León o Ciudad Real". Así, el reducido espacio del antiguo camposanto de Ansoáin, se llenó de familias que portaban banderas republicanas que quisieron dar un "merecido homenaje", como destacó el concejal Jesús Esteban Lainez. El sonido de los txistularis acompañó a los asistentes en el momento de mayor emoción, cuando fueron depositando rosas y ramos de flores en el monolito en el que se encuentra la placa conmemorativa. Después, algunos de ellos quisieron recordar a sus familiares, como el nieto de Elías Aguirre Zubiaur, un preso de Vizcaya que murió en el Fuerte tras más de dos años y medio de encarcelamiento, durante los cuales se dedicó a enseñar a leer y escribir a los demás presos. Posteriormente, se dedicó un aurresku a "tantas mujeres que tuvieron que soportar ese dolor durante años".
La placa inaugurada en Ansoáin contiene además los nombres de tres navarros, algo inusual, ya que la mayoría de los fallecidos en la prisión franquista eran de fuera de la Comunidad Foral. Pero los restos de Juan Mangado García, Romualdo Moriones Belzunegui y Javier Rocafort Apesteguía, los tres de Sangüesa, están ahora en Ansoáin. Los hijos de estos dos últimos, Roberto Rocafort y Francisco J. Moriones, estuvieron presentes en el homenaje. "Han sido muchos años de búsqueda, de indagar, hasta que encontramos una partida de defunción, por la que sabemos que ellos están aquí, porque sabíamos que a los tres los habían matado juntos", explicó ayer Rocafort, que lleva mucho tiempo intentando que también otras personas puedan saber donde están enterrados sus familiares. "Es una angustia que tienes siempre ahí metida, y finalmente puedes dar algo de tranquilidad a tu espíritu, porque toda esta búsqueda te deja agotado", se sinceró.
Desde Ciudad Real llegaron dos de los nietos de Francisco González Arroyo, María Montserrat González Díaz Santos y Francisco Izquierdo González (que, además, lleva el nombre de su abuelo). Un viaje largo "pero que merece la pena", como aseguró Montse. Un destino que llevaban pensando mucho tiempo, pero que han conocido ahora por primera vez. "Mi padre se quedó con ganas de venir, pero le fue imposible", contó Montse, que añadió "¡cómo no íbamos a venir, estando aquí nuestro abuelo!".

http://www.noticiasdenavarra.com/2010/05/23/sociedad/navarra/ansoain-recupera-la-memoria-de-veinte-presos-del-fuerte-de-san-cristobal


Fotos del homenaje, por Venancio Pla

miércoles, 19 de mayo de 2010

HOMENAJES EN ANSOAIN Y FUERTE SAN CRISTOBAL

Maiatzaren 23an (igandea) ospatuko dugu San Cristobaleko Ihesaldiaren 72. urtemuga.
Ekitaldia, beti bezala, gotorlekuaren aurrean izango da, 12:00etan.

El domigo 23 de mayo celebraremos el 72 aniversario de la fuga de San Cristóbal.
El acto, como siempre, será a las puertas del fuerte, a las 12:00h.



--ooOoo--


Maiatzaren 22an, larunbata, Antsoaingo hilerriko plakaren inaugurazioa egingo dugu, 12:00etan.
Senitarteko guztiaz gain, herriko bizilagun guztiak zein Antsoaingo Zendea zenaren bizilagunak eregonbidaturik zaudete.



El sábado, 22 de mayo, inauguramos la placa del cementerio de Ansoáin, a las 1200.
Además de todos los familiares ya sabéis que estáis invitados el vecindario y especialmente nuestras vecinas y vecinos de la antigua Cendea de Ansoáin/Antsoain. Os esperamos

viernes, 14 de mayo de 2010

Homenaje a 20 víctimas del franquismo en Ansoain



Maiatzaren 22an, larunbata, Antsoaingo hilerriko plakaren inaugurazioa egingo dugu. Senitarteko
guztiaz gain, herriko bizilagun guztiak zein Antsoaingo Zendea zenaren bizilagunak ere
gonbidaturik zaudete.

                                                
--ooOoo--

El sábado 22 de mayo, a las 12:00h, inauguramos la placa del cementerio de Ansoáin. Además de todos los
familiares ya sabéis que está invitado el vecindario y especialmente nuestras vecinas y vecinos
de la antigua Cendea de Ansoáin/Antsoain.

Os esperamos