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martes, 22 de mayo de 2012

74 aniversario de la gran fuga del Fuerte de San Cristóbal (22-Mayo-1938)

Familiares de los presos que sufrieron prisión en este penal entre 1934 y 1945 pudieron visitar el interior del fuerte donde estos padecieron y muchos de ellos murieron.
El sábado 19 de Mayo, 50 familiares de los antiguos presos en el penal del monte Ezkaba, Fuerte de Alfonso XII o Fuerte San Cristóbal, pudieron por fin visitar los lugares donde sufrieron abundantes y largas penalidades sus padres, tíos, abuelos y otros, y muchos de ellos encontraron la muerte, asesinados o a consecuencia de los malos tratos y fallecidos por enfermedades agravadas por las condiciones de dicha prisión.
Hay que recordar que se registraron más de 500 muertes, 204 a raíz de la fuga, cuyo 74 aniversario se cumple hoy, del 22 de Mayo de 1938, además de unos 200 no registrados, ni su prisión ni su muerte.
En el interior del patio central de la prisión.
Esta visita, organizada por el equipo de Memoria Histórica de la Asociación Txinparta de Ansoain, se programó haciéndola coincidir con el homenaje del domingo para que los familiares venidos de víspera pudieran realizarla, por lo que debemos agradecer a la Comandancia militar de Pamplona la deferencia de poder efectuarla en sábado, siendo un día poco adecuado para su planificación y organización.
Pasadizos interiores
Una visita llena de sentimientos y emociones diversas al recordar lo que sus familiares pudieron sufrir en estos lugares, corroborar in situ lo que les contaban en sus cartas o en persona los que tuvieron la suerte de volver con los suyos, ver las condiciones de las celdas y climatológicas; en un día más bien invernal en el mes de Mayo, imaginaban cómo podía ser esto en pleno invierno y en las condiciones físicas y sin ningún confort en que los presos se encontraban.

Una visita marcada por la lluvia que condicionó el recorrido y el ritmo, lo que hizo que resultara corta y quedaran lugares que visitar y detalles que aclarar.

Los asistentes, venidos desde lugares diversos y lejanos, Francia, Extremadura, Cataluña, Madrid, Castilla, Cantabria, Euzkadi, etc., unos por vez primera y otros tras varios años viniendo al homenaje pero sin poder realizar esta visita, salieron con un sabor agridulce pero sobre todo con intensa emoción y fuertes recuerdos que no les abandonarán ya, como algunos comentaban al día siguiente en el homenaje celebrado, como otros años, a las puertas del fuerte.
Foto del grupo a las puertas del fuerte.

Artículo relacionado:
La memoria vence al mal tiempo en el homenaje a los presos del fuerte de San Cristóbal


jueves, 10 de mayo de 2012

Homenaje en el Fuerte San Cristóbal




Como todos los años, la Sociedad Txinparta organiza el homenaje a los presos que padecieron en el Fuerte San Cristóbal entre los años 1934-1945.

La fecha, el domingo más cercano al aniversario de la gran fuga del fuerte el 22 de Mayo de 1938.
Por tanto este año se celebrará el domingo 20 de Mayo a la hora habitual, las 12 del mediodía.
Al igual que otros años el punto sobre el que gira el acto son las intervenciones de los familiares de los presos, así que quienes penséis participar con vuestra aportación os rogamos nos lo comuniquéis con anterioridad para adecuar el orden de intervenciones y lograr un acto compacto y ameno.

Aunque bastantes ya lo habéis hecho, os pedimos que los que penséis quedaros a comer con el resto de familiares venidos de lejos nos aviséis unos días antes para tenerlo en cuenta y calcular el sitio y la comida necesarios.

Os animamos a todos a acudir y participar en este homenaje tan merecido por aquelos, familiares o no, que sufrieron prisión por mantener unos ideales y luchar por una causa justa.

Dada la gran cantidad de vehículos que acuden y el espacio limitado, rogamos sigáis las indicaciones de los encargados de regular el tráfico para conseguir acomodarnos todos y evitar el colapso.

Ya sabéis que sois bienvenidos todos los que, con buena voluntad, queráis asistir a este acto.

Os esperamos pues el domingo 20 de Mayo a las puertas del Fuerte San Cristóbal, en lo alto del monte Ezkaba.

sábado, 28 de mayo de 2011

Familiares de dos presos de San Cristóbal recibirán mañana los restos exhumados

A LAS 12.00 HORAS SE CELEBRA EL HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS EN EL 73º ANIVERSARIO DE LA FUGA
Se espera la presencia de la familia de Valentín Lorenzo, que logró llegar a Francia
LOLA CABASÉS - Sábado, 28 de Mayo de 2011

PAMPLONA. Las familias de dos presos que murieron en el Fuerte de San Cristóbal y fueron enterrados en el llamado cementerio de las botellas recibirán mañana domingo los restos de ambas personas en el transcurso del acto de homenaje a las víctimas de este penal franquista. El programa preparado por la Sociedad Txinparta de Ansoáin dará comienzo a las doce del mediodía y entre los asistentes, según explicó Koldo Pla, se espera la asistencia por primera vez de familiares de Valeriano Lorenzo Bajo quien, como José Marinero Sanz y Jovino Fernández, logró llegar a Francia tras fugarse del penal.
Los organizadores han querido incluir en el acto de mañana domingo un recuerdo especial para Abel Salvador (que estuvo preso en el fuerte) y Rogelio Diz (hijo de preso) que han fallecido este año. El programa se completa con la actuación de la cantautora Lucía Sócam y el relato, por parte de los familiares de la vida que llevó y lo que supuso la fuga para Valentín Lorenzo Bajo, que tras escapar a Francia vivió en Burdeos.
Anualmente, Txinparta organiza un homenaje a los presos del Fuerte de San Cristóbal o Fuerte de Alfonso XII, uno de los penales franquistas que peores condiciones reunía como prisión. El 22 de mayo de 1938, de los más de dos mil presos que tenía el penal, 795 protagonizaron la mayor fuga de la historia. De ellos, no obstante, sólo tres -aunque ahora no se descarta que hubieran sido cuatro- lograron escapar a Francia mientras 207 fueron asesinados y 14 más, condenados a muerte y ejecutados posteriormente. El resto de los fugados fueron detenidos y devueltos a Ezkaba. Las familias de José Fuster Marcarós y de Antonio Raya López recibirán mañana sus restos.

viernes, 25 de marzo de 2011

¡ De vuelta con los suyos !

Tomado de:
http://www.yuberomondejar.com.es/index.html



miguel yubero mondejar
Miguel Yubero Mondéjar
Nuestro abuelo Miguel, era natural de un pueblo de Cuenca llamado Casas de Benítez, fué reclutado como tantos otros por el ejército republicano y combatió en la Guerra Civil. Al término de la guerra regresó a su pueblo y allí empezó otro calvario cuando fue represaliado por el régimen franquista y condenado a muerte. Se le conmutó la pena por 30 años y un día de prisión en el Fuerte de San Cristóbal de Navarra, lo que equivalía a una pena de muerte por las precarias condiciones de vida de los reclusos, casi todos enfermos de tuberculosis. Allí murió en 1942 ,era difícil que alguien pudiera sobrevivir a la enfermedad, la miseria y en muchos casos el maltrato físico. Después, nada… dos muchachos de 12 y 6 años huérfanos de padre y madre que tuvieron que sobrevivir en tiempos bien difíciles, cuando se trabajaba duro solo por la comida y además había que presentarse ante las autoridades periódicamente como delincuentes en libertad condicional. Por lo visto, la muerte de Miguel no era bastante para el régimen.
arsenio yubero y jose maria yubero
Sus hijos Arsenio y José Mª.

No obstante, sus hijos Arsenio y José Maria salieron adelante. Se trasladaron a Torrent, cerca de Valencia. Allí se instalaron, trabajaron, se casaron y formaron sus familias. Siempre, en sus vidas, estuvo presente el recuerdo del padre, del pueblo, de la huertas, del rio Júcar…. A nosotros nos hablaron de todo aquello, incluso visitamos con ellos los lugares añorados de su niñez. Nos enseñaron a sentirnos orgullosos de nuestros orígenes. Pero nunca hubo atisbo de rencor ni de venganza cuando nos hablaban del abuelo Miguel. Dolor y pena, si. Pero nada más.
Setenta años han tenido que pasar para que Miguel Yubero Mondéjar vuelva al lugar que le corresponde, junto a los suyos. Con la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica, su hijo José María pudo  iniciar la búsqueda de su padre Miguel. Tres años de trabajo con la colaboración de diversos grupos de investigación nos han permitido localizar los restos y trasladarlos a Torrent donde recibió sepultura junto a los suyos, en la más estricta intimidad.

<< Para nosotros la guerra ha terminado >>
Familia Yubero

domingo, 6 de marzo de 2011

Pequeño Homenaje a mi Abuelo muerto en las cárceles de Franco

A MI ABUELO JOSE BRINGAS SECADES (Ya estás aquí)

Escribo estas líneas en homenaje a mi abuelo, al que no conocí nació en Laredo de Familia de pescadores poco después la Familia se traslado a vivir a Santander, se caso con Socorro Teja Solana tuvieron tres hijos  Faustino (mi padre) Prudencia y Maximina, vivieron en el Rio de la Pila.
Vivian como cualquier familia con mi abuela vendiendo pescado con su puesto Nº 1 en la Plaza de Atarazanas, el dedicándose con su pequeño barco fondeado en puerto Chico a la pesca.
Pero llego la maldita guerra civil él era afiliado a la CNT  y por mor de la envidia y de las malas artes un vecino le denuncio sin pruebas y faltando a la verdad (a si lo reconoció en el lecho de muerte) de haber estado en el barco prisión Alfonso Xll atracado en el muelle, y de haber participado en el asesinato de los presos.
Mi abuelo huyo por miedo a las represalias en su Barco a Inglaterra en la que se quedo un tiempo pero él no estar con sus hijos y su mujer no lo resistía, aconsejado por algunos familiares asegurándole que si volvía no le pasaría nada, tomo la decisión de  volver a Santander.
Grave error a los 15 días de volver le detuvieron llevándole a la prisión Provincial desde donde le trasladaron a La Coruña donde en un juicio rápido y como juez instructor un sargento de la Marina a la pena de 40 años por alzamiento a la rebelión   de allí creemos que le enviaron a la presa de Liaño en León, mas tarde le trasladaron a la prisión de San Cristóbal en Pamplona donde falleció.
En mi casa mi padre nunca se hablo de este tema, yo nunca lo entendí pero con el paso del tiempo lo llegue a comprender era por el miedo que tenia,  a hablar del asunto y por las posibles represalias.
Con el paso del tiempo inicie una investigación por toda España sobre el paradero del cuerpo de mi abuelo después de mandar cartas al Ejercito a todos los archivos de España sin ninguna contestación positiva, pero un buen día leyendo en el diario Publico se informaba apareciendo el nombre de mi abuelo, que habían aparecido unas fosas en el cementerio del  fuerte San Cristóbal en Pamplona  que se llamaba el cementerio de las botellas por que el nombre de los muertos se metían en las botellas, este descubrimiento lo realizo la asociación para la memoria histórica   TXINPARTA  de Pamplona de la cual estaré agradecido de por vida y sobre todo a Koldo Pla con el que me puse contacto a través de correo electrónico para pedirle información el cual al cabo de 3 años un buen día me llamo para decirme que se iban a exhumar los cadáveres yo le dije que de momento no queríamos hacer la exhumación y que nos conformábamos con que se le pusiera su nombre en alguna placa lo cual se hizo en el Parque a la memoria Histórica en el pueblo de Navarra que se llama Sartaguda.
Hasta que en el mes de Noviembre del 2010 se puso en contacto con nosotros para comunicarnos que gracias a la ley de la memoria histórica se iban a exhumar  y a cotejar con el ADN los restos de mi abuelo.
Al cual la familia  por fin al cabo de 67 años hemos dado sepultura junto con mi abuela en el huesero del Cementerio de Ciriego el pasado día 19 de Enero del 2011 acompañado de nietos  bisnieto y primos.

José Bringas Vega y Familia.

Desde aquí quiero dar las gracias a mi prima Guadalupe Meñaca Bringas  por su gran colaboración sin ella no se podría haber hecho este traslado.

domingo, 27 de junio de 2010

EXHUMACIONES EN EZKABA-SAN CRISTÓBAL



Durante 15 días de junio, la Sociedad Txinparta, en colaboración con la Sociedad Aranzadi y la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra, ha llevado a cabo labores de exhumación en el cementerio de Ezkaba, junto al fuerte San Cristóbal. En esta campaña de trabajo se han expuesto los cuerpos de todos los enterrados que permanecen aún en dicho cementerio y han podido ser localizados e identificados los 131.

Se ha comprobado que dos de las tumbas estaban vacías, sin que se sepa en qué momento fueron extraídos estos cuerpos. Todos los demás poseían la botella que da a conocer este cementerio como “Cementerio de las botellas”, si bien la mayor parte de los documentos han quedado destruidos por haberse roto dichas botellas o haber penetrado el agua en las mismas. No obstante varias de ellas contenían el documento interno en buenas condiciones o, al menos, han sido suficientes para indicar un nombre o un número, a través de los cuales se ha podido reinterpretar toda la comprensión del plano que acompañaba los registros de estos enterramientos en el Archivo Diocesano.

Se ha procedido a la exhumación de 30 cuerpos, que unidos a los retirados anteriormente, suman ya 36, de los que 7 han sido entregados ya a sus familiares y el resto son objeto de diversos estudios en el laboratorio de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Se calcula que a final del verano se hará entrega de los mismos a las familias.

La Sociedad Txinparta continúa, mientras tanto, localizando nuevas familias y algunas de ellas están solicitando ya nuevas exhumaciones que se irán realizando en los próximos meses.

Fotos de las exhumaciones

jueves, 17 de junio de 2010

El regreso del alcalde Vaíllo



 Imagen de Ángel Vaíllo, alcalde de Almoradí en 1936.

 Reconocimiento. Alcalde del municipio entre marzo y junio de 1936 y juez de paz durante la Guerra Civil, la de Ángel Vaillo no es diferente de tantas miles de historias de vidas que terminaron en esos años. Sólo que al final la memoria de Ángel sí podrá recibir el debido reconocimiento público. Y lo hará en el salón de plenos que presidiera hace tres cuartos de siglo.


Información.es, el periódico de Alicante
DAVID PAMIES

Han pasado 75 años pero Ángel Vaíllo vuelve al Ayuntamiento de Almoradí mañana. Muchos factores se han conjurado en este caso no solo para recuperar su memoria, símbolo de tantas que permanecen perdidas en las poblaciones de la Vega Baja, y sus restos, honrados como testimonio de la defensa de valores constitucionales.
El afán de búsqueda de sus nietos, la aparición de un rastro documental, la confirmación de su enterramiento y de la identidad de sus restos, y la predisposición de la corporación municipal almoradidense, presidida por Hurtado, del Partido Popular, a prestar por unas horas la Casa Consistorial para un homenaje que concede pleno sentido a cualquier esfuerzo por recuperar la Memoria Histórica.
Tenía 53 años y tres hijos Ángel Vaíllo Pastor cuando murió de tuberculosis un 19 de enero de 1945 en la prisión de San Cristóbal. Así consta en el Registro Civil de Ansoain, en Pamplona. Cerraron sus ojos un largo periplo carcelario de posguerra y durísimos años de hambre, tisis y soledad. De abandono absoluto. Nada nuevo en la cosmovisión del nuevo orden instalado en abril de 1939. Supieron su mujer y sus hijos que estaba preso...que murió. Nada más. Sólo alguna fotografía y el miedo de recuerdos inconvenientes del padre y del esposo. Lo que tocaba entonces era sobrevivir. Quedó la herencia de la memoria para los nietos, y a ellos ha correspondido su gestión.
La pista vino a encontrarla Ángel Vaillo hace un par de años. Conducía al Monte Ezkaba, muy cerca de Pamplona, al fuerte-prisión de San Cristóbal, fortaleza militar transformada en penal que en 1936 contaba ya con 2.000 presos. Y a una zona de enterramiento próxima al fuerte conocida con el nombre de "cementerio de las botellas", porque al parecer uno de los capellanes del penal se tomó la molestia de apuntar en un papel el nombre de muchos de los enterrados y depositarlo en una botella entre sus piernas. Todo un detalle documental que ha facilitado en muchos casos la identificación de los cuerpos gracias a los esfuerzos de la asociación Txinparta y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

Pamplona
De los 131 cuerpos enterrados en ese lugar, ya han sido exhumados 37 a petición de las familias. Una de ellas la de Ángel Vaillo Pastor, rescatado de la fosa 117 y devuelto a los suyos, que pudieron encontrarlo. Porque a Pamplona viajaron hace unos días su nieto Ángel y sus primas Yolanda y Carmen Andreu Vaillo, hijas de su hija Carmen, que siempre supo mantener el recuerdo de su padre y transmitirlo. Y de Pamplona han recuperado junto a los restos del abuelo una parte importante de la historia familiar, de la historia de Almoradí y de la historia de todos. Sus restos mortales se depositarán a las 15:00 horas de mañana en el salón de plenos del Ayuntamiento de Almoradí para realizar a las 18.00 horas una ceremonia religiosa en la iglesia.
Siempre quedan juicios y condenas que anular, pero al menos el alcalde Vaíllo podrá descansar en su pueblo y con su gente.

http://www.diarioinformacion.com/vega-baja/2010/06/17/regreso-alcalde-vaillo/1019757.html

lunes, 14 de junio de 2010

Lo siento Maru, va por tí.

En estos tiempos leemos continuamente noticias de exhumaciones de víctimas del franquismo y de la guerra incivil y ya quizás a muchos no les llama la atención más que el número de víctimas y las circunstancias de su muerte.
Pero detrás de cada exhumación hay multitud de historias la mayoría desconocidas para nosotros, historias de las víctimas, de sus familias marcadas desde entonces física, moral o económicamente y de las tres formas en muchos casos, historias de los participantes en el equipo de exhumación, sus familias, etc. incluso historias de sus verdugos y familiares.
El caso que nos ocupa, el llamado "cementerio de las botellas" en el fuerte San Cristóbal de Pamplona, donde tras quince días de intenso trabajo se han localizado los restos de los 131 enterrados de los que se han exhumados 37 algunos en presencia de sus familiares, lleva implícitas miles de historias detrás y alrededor pero yo quiero centrarme en una en especial: no se trata de ningún fallecido ni tampoco de ningún familiar ni siquiera del equipo habitual y habituado en exhumaciones que merecerían cada uno un capítulo aparte.

Yo quiero destacar la pequeña gran historia de "Maru".


A Maru la conocí hace unos dos meses en el fuerte junto a una nieta de uno de los antiguos presos del fuerte San Cristóbal y las volví a ver en dos homenajes relacionados con el fuerte.
Al enterarse de los trabajos de exhumación contactó conmigo diciéndome: "me gustaría colaborar si piensas que puedo ser útil en algo haciendo lo que sea", respondiéndole que cualquier colaboración es bienvenida dado que el campo de trabajo es extenso y sin problemas de espacio.
Comenzó el lunes y al final de la jornada le pregunté qué le había parecido contestándome con un ¡ufff..! cargado de emoción.
Durante toda la semana y en un terreno muy embarrado por las continuas lluvias, ha estado trabajando con la azada o en lo que fuese y yo diría que al límite de sus fuerzas, pasando el último día a poner al descubierto uno de los esqueletos junto con otro miembro del equipo. En un momento dado me preguntó si sabía de quién era dicho esqueleto y le contesté: sí, claro, se llamaba Agustín, y continuó todo el día limpiando con todo cuidado cada hueso de Agustín.

El fin de semana acudieron algunos familiares a presenciar la exhumación de sus allegados entre ellos los familiares de Agustín. La verdad es que  las relaciones con los familiares y sus reacciones ante los restos de sus parientes están cargadas de emociones y sentimientos profundos que se contagian al resto de asistentes y así entre familiares, prensa, organización, curiosos y otras tareas apenas presté atención al resto de compañeros ni a Maru.
Cuando la situación se fue normalizando la vi muy afectada y llorosa y me acerqué dándole un abrazo mientras le comentaba: Es duro, verdad? ...pero..tanto te ha afectado?
Su respuesta, sin dejar de llorar, fue: es que al final consideraba a Agustín como si fuese mi pariente.

Esta es la pequeña gran historia que quería contar; se podrían decir muchas más cosas pero pienso que sobran las palabras.

Perdona Maru por desvelar tu fragilidad pero quería proclamar tu grandeza de corazón.
Un abrazo

Familiares de los exhumados de Ezkaba recibirán los restos al final del verano

Las excavaciones culminan con los 131 cuerpos de presos republicanos localizados
Los 36 cadáveres desenterrados serán analizados en Aranzadi para conocer la causa de la muerte y las patologías

Noticiasdenavarra.com
A. García Castillejo - Lunes, 14 de Junio de 2010
Jornada de trabajo en Ezcaba.
Jornada de trabajo en Ezcaba. (PATXI CASCANTE)

Pamplona. Será al finalizar el verano, probablemente en el mes de septiembre, cuando los familiares de los 36 presos de Ezkaba exhumados puedan recuperar los restos. Tras quince días de trabajo ininterrumpido, ayer se dieron por concluidas las excavaciones en la ladera norte del monte, concretamente en el cementerio de las botellas donde entre los años 1942 y 1945 fueron enterrados 131 republicanos prisioneros en el Fuerte de San Cristóbal, todos ellos fallecidos por enfermedad, la mayoría por tuberculosis.

Durante los trabajos llevados a cabo por técnicos de la Sociedad de Ciencias de Aranzadi y por miembros del colectivo Txinparta, así como por otros voluntarios, se han localizado los 131 cuerpos y se han exhumado 36 que habían sido solicitados por sus familiares. Según señaló Koldo Pla, miembro del colectivo Txinparta y de la Asociación de Fusilados de Navarra, "se volverán a llevar a cabo nuevas exhumaciones conforme se vaya consiguiendo dar con el paradero de los familiares y una vez ellos lo autoricen".
Los restos de los exhumados serán ahora analizados en la sede de Aranzadi en San Sebastián donde se realizará un informe detallado indicando las causas de la muerte y las patologías que presentaban, entre otros. Una vez finalizados, los familiares recibirán los restos junto al informe y toda la documentación recabada durante los quince días de trabajo -reportajes fotográficos y audiovisuales-.

El cementerio de las botellas. Para llevar a cabo las exhumaciones se han ayudado de un plano realizado por el capellán de la prisión. En él se diferencian los diez enterramientos civiles del resto que eran católicos, aunque su representación no correspondía exactamente con la distribución en el recinto de 54 metros de largo por 13 de ancho, por lo que el mapa tuvo que ser reinterpretado.
Los escasos textos que se han conseguido recuperar de las botellas con las que eran enterrados los cuerpos también han servido como referencia para interpretar la secuencia de los enterramientos y su localización. El lugar debe su nombre a esta práctica que consistía en enterrar los cadáveres con una botella entre sus piernas en la que se introducía un papel de media cuartilla con anagramas oficiales y escrito a máquina con los datos de filiación y fecha de muerte, así como un número que aparece recogido en el mapa anteriormente citado.
No obstante, han sido pocos los textos recuperados debido a que algunas botellas aparecieron rotas y otras no conservaban el tapón. Cabe destacar que dos de las tumbas se encontraban vacías, sin restos ni botella.

La investigación ha sido dirigida por Francisco Etxeberria, profesor de Medicina Forense de la Universidad del País Vasco y presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, mientras que los trabajos han sido coordinados por Koldo Pla, que destacó las dificultades de los últimos días debido al barrizal formado por las tormentas caídas recientemente.
Asimismo, Pla, en nombre de Txinparta, señaló que después de todo el trabajo realizado quieren conservar el lugar tal y como ha quedado ahora y no descartan colocar algún monolito en homenaje a los 131 republicanos enterrados en el lugar. No obstante, volverán a divulgar la lista en las diferentes comunidades autónomas y a través de las asociaciones de Memoria Histórica para que en caso de que los familiares lo deseen puedan recuperar los cuerpos de sus antepasados.

"Mi padre nunca quiso decirme nada para que no tomara represalias"

Familiares de agustín raya sánchez acuden al monte ezkaba para recuperar los restos de su antepasado
Agustín Raya (nieto) y Darío Raya (biznieto), junto a los restos de Agustín Raya Sánchez.
Cada vez que Agustín Raya López preguntaba algo sobre su abuelo, su padre le pedía que "olvidase lo que era la política". Sin embargo, este madrileño no ha parado hasta dar con su paradero y ayer acudió junto a su hijo al monte Ezkaba para conocer el lugar donde murió Agustín Raya Sánchez, su abuelo, del que heredó, entre otras cosas, su nombre, y recuperar los restos de su cuerpo. "Un sitio maravilloso pero no para venir como prisionero, y enfermo como estaba mi abuelo", señaló al acceder al cementerio de las botellas.
Agustín Raya afirmó tener pocos recuerdos de su abuelo y reconoció saber poco sobre las causas que le llevaron a pasar sus últimos años de vida en el Fuerte de San Cristóbal donde murió en 1945 como consecuencia de una enfermedad. "En mi casa no se quería hablar del tema, se tenía como un secreto y mi padre decía que no convenía hablar de ello", señaló. Agustín Raya comprende el ocultismo de su padre indicando que "eran recuerdos muy dolorosos para él". "Nunca quiso decirme nada para que no tomara represalias", añadió.
No obstante, el paso de los años y lo que ha ido conociendo de su abuelo le hace creer que "fue denunciado como venganza por algún vecino de Argamasilla de Calatrava" (Ciudad Real), localidad donde vivía y en la que cree que fue concejal.
Agustín Raya agradeció el trabajo llevado a cabo por los técnicos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y por los miembros del colectivo Txinparta. "Aunque mi padre no quiso indagar mucho, me parece muy bien que haya gente que esté trabajando por recuperar la memoria, algo muy importante para mucha gente", indicó.
Por su parte, su hijo y biznieto de Agustín Raya Sánchez, Darío Raya Maravall, reconoció que a pesar de que se trata de una historia "algo lejana" en el tiempo, "se siente mucha rabia sabiendo lo que han hecho a gente de tu propia sangre". Por ello, destacó la importancia que tiene "seguir buscando información para que la gente pueda saber lo que sucedió durante aquella época".
Al igual que Agustín y Darío, durante las dos semanas que han durado las excavaciones han subido hasta el monte Ezkaba varias familias de los 36 republicanos prisioneros exhumados que hoy comienzan a recuperar la identidad que en su día les arrebataron.


http://www.noticiasdenavarra.com/2010/06/14/sociedad/navarra/familiares-de-los-exhumados-de-ezkaba-recibiran-los-restos-al-final-del-verano

domingo, 13 de junio de 2010

Recuperar al padre 67 años después

Dos familias presenciaron ayer la exhumación de sus fallecidos en el fuerte-prisión de San Cristóbal



Los familiares de Augusto Garrido Soriano y Ángel Vaillo. De izda a dcha: Rosa María Fernández Garrido (nieta de Augusto Garrido), su marido, Fermín de la Cruz; Ana María Colilla y su marido, Félix Fernández Garrido (nieto); Ana Belén Fernández Garrido (nieta); Manoli Garrido Varela (hija de Augusto Garrido); las hermanas Yolanda y Carmen Andreu Vaillo (nietas de Ángel Vaillo), Sergio Segura (marido de Yolanda Andreu) y Marco Segura (bisnieto de Ángel Vaillo). Delante, Félix Fernández Garrido (marido de Manoli Garrido) e Isidro Esteban (marido de Ana Belén Fernández). B.A.H.




 B. ARMENDÁRIZ . SAN CRISTÓBAL Domingo, 13 de junio de 2010

La serenidad y la entereza no pudieron evitar que en los ojos de Manoli Garrido Varela asomaran las lágrimas al contemplar el enterramiento número 115 del bautizado como cementerio de las botellas, junto al fuerte-prisión de San Cristóbal. Allí yacían los restos de su padre, Augusto Garrido Soriano, uno de los muchos presos fallecidos por la tuberculosis en los años de la postguerra; en su caso, en 1943.

"Era pastor, pastor de ovejas, pero aprendió a leer y escribir y tenía inquietudes políticas", relata Félix Fernández Garrido, hijo de Manoli y nieto de Augusto.
Toda la familia acudió a Pamplona para ver la tumba y supervisar las labores de exhumación. Quieren, ahora que lo han encontrado, llevarlo de vuelta a su tierra, a su casa, en Gamonal (Toledo) y darle allí descanso. No obstante, aunque ayer se exhumaron los restos, no podrán tenerlos hasta septiembre. Primero, la asociación Txinparta, coordinadora de los trabajos, y la sociedad de ciencias Aranzadi realizarán estudios de los cuerpos y certificarán los datos en un informe.
Las pruebas de ADN no serán necesarias, ya que los enterramientos fueron bien documentados por el capellán del fuerte. De hecho, cada tumba incluye una botella de cristal, con un papel dentro, donde se escribieron los datos del difunto. De ahí el sobrenombre de cementerio de las botellas. En el caso de Augusto Garrido había botella, pero no papel. "Al no estar lacrada, con el tiempo el corcho y el papel se han desintegrado. Pero no hay dudas, porque se corresponde con los datos del capellán", precisan desde Aranzadi.
"Tuvo un juicio sumarísimo y le condenaron por adhesión a rebelión militar. Le dieron más de 20 años de prisión, pero sólo cumplió 3 años y medio. Murió de tuberculosis", explica su nieto, Félix Fernández. Encontrar sus restos era, reconoce, "un anhelo" de su madre. "Sabíamos que había muerto en Pamplona pero no nos dijeron dónde estaba el cuerpo; creíamos que sería en una fosa común, así que cuando nos dijeron dónde estaba no nos lo podíamos creer. No tuvimos ninguna duda de que queríamos recuperarlo", añade.
No son los únicos. De los 131 cuerpos enterrados en el cementerio de las botellas, se van a exhumar 37, a petición de las familias. Este fin de semana se realizarán las labores de recuperación de los últimos 12 cuerpos, a pesar de que las condiciones meteorológicas no han acompañado. No obstante, sólo cuatro familias se han podido desplazar hasta Pamplona.
La de Ángel Vaillo Pastor coincidió con la de Augusto Garrido. Las hermanas Yolanda y Carmen Andreu Vaillo y su primo Ángel Vaillo, los tres nietos del preso muerto, llegaron desde Alicante y Valencia junto con otros tres familiares. "Nuestro abuelo era juez de paz y alcalde de Almoradí, un pueblo de Alicante", recuerdan. Fue su nieto Ángel Vaillo quien "tiró del hilo" hasta dar con él. "Supimos que estaba preso y que murió pero no sabíamos dónde. Mi madre sabía que lo visitó en un sitio en el que había mucha nieve, pero nada más", explica Carmen Andreu. "Finalmente, hace unos dos años nos comunicaron que estaba aquí. Es una ilusión tremenda recuperar a alguien que no sabíamos dónde estaba", añade.
Ángel Vaillo murió en 1945 dejando atrás tres hijos. "Mi madre siempre ha tenido adoración por su padre y, ahora, a los 87 años, esto le hace mucha ilusión", afirman.
Manoli Garrido resumió con la voz entrecortada el deseo de todas las familias: "Lo único que espero es que esto no vuelva a ocurrir, que no se vuelva a repetir".

http://www.diariodenavarra.es/20100613/navarra/recuperar-al-padre-67-anos-despues.html?not=2010061302025849&idnot=2010061302025849&dia=20100613&seccion=navarra&seccion2=sociedad&chnl=10


sábado, 5 de junio de 2010

Ezkaba recupera su memoria

EXHUMACIONES EN SAN CRISTÓBAL

Los técnicos cepillaban al milímetro las muelas, "el estuche" del ADN, vital para las comprobaciones. Los 36 cuerpos de presos republicanos que Aranzadi ha sacado a la luz en el monte Ezkaba, cerca de Pamplona, servirán para reparar parte de la injusticia y del olvido.


E. Conde
- Sábado, 5 de Junio de 2010
Noticiasdenavarra.com
La Sociedad de Ciencias Aranzadi y la asociación Txinparta, en el conocido como cementerio de las botellas de San Cristóbal.
La Sociedad de Ciencias Aranzadi y la asociación Txinparta, en el conocido como cementerio de las botellas de San Cristóbal.

"Amada Juanita...,
enséñales a las hijas que
respeten mi memoria..."
(Carta de un preso)

Asomaba una botella, junto al cadáver, en la fosa número 29 y en el relieve sobre el vidrio se leía Gaseosas Alegre. Paradojas de la vida, gotas de alegría en una fila de fallecidos por un destino cruel y una época aterradora que hay que reescribir y reparar. La alegría no se había presentado en la ladera norte del monte Ezkaba desde hace casi setenta años hasta que esta semana surgió de nuevo un guiño esperanzador. De entre las paladas de tierra removidas del talud que cobija el cementerio de las botellas, camposanto de los 131 presos que supuestamente enfermos murieron en el fuerte de San Cristóbal, se oyó el crujir de las maderas, apareció el brillo de las botellas que contienen la identidad de cada esqueleto y, por fin, brotó algún signo de satisfacción, de que el trabajo tan bien hecho por los técnicos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, por el colectivo Txinparta y la Asociación de Familiares de Fusilados, tenía su recompensa tras una semana trabajando a pleno pulmón, cincelando cada palmo de terreno, realizando una labor minuciosa en cada zanja del camposanto.

La exhumación llevada a cabo esta semana en el emblemático monte que escolta el valle de Ezcabarte ha permitido que salieran a la luz 36 esqueletos, doce de ellos pertenecen a presos cuyas familias ya están localizadas. Por cierto, una de las zanjas no contenía el cuerpo de nadie. Era como si se hubiera esfumado. O como si hubiera sido exhumado en su día a toda prisa. Todavía queda una ardua labor en el lugar. Hasta ahora sólo se habían exhumado del lugar los restos de seis personas, pero en las próximas dos semanas la docena de técnicos que trabaja en Ezkaba liderados por Francisco Etxeberria, presidente de Aranzadi, espera concluir con éxito la excavación una vez se reinterprete el plano militar que se conservaba del camposanto.

El plano. 
Koldo Pla, miembro del colectivo Txinparta y de la Asociación de Fusilados de Navarra, explicaba ayer el hallazgo al tiempo que colocaba un círculo en las doce fosas que se corresponden con los desaparecidos a los que buscaban sus familias. "Esta fila nos está ayudando a reconstruir la lectura el croquis que dibujó el capellán. Antes habíamos exhumado el cementerio civil, presos que no quisieron ninguna atención religiosa antes de morir, y ahora, al aparecer esta hilera de restos nos ha hecho darnos cuenta que a la orientación que creíamos correcta del mapa hay que darle la vuelta. Son muertos enterrados de una manera ordenada, con una distancia igual entre ellos y que se corresponden con la última etapa del Fuerte como cárcel, cuando funciona ya como hospital penitenciario, entre 1942 y 1945".

La aparición de los restos provoca que "podamos exhumar directamente a alguno de los solicitados. Es algo que puede retrasar el trabajo que teníamos previsto ahora, pero que desde luego va a adelantar mucho toda la tarea general". "Si dando la vuelta al plano nos encajan los restos, las identificaciones serán más fáciles. Tal y como estamos viendo que se está desarrollando el trabajo, es posible que no haga falta hacer todas las pruebas", detalla Pla. El problema no es que falte la identificación de los cuerpos, sino que dos tercios de los cuerpos que descansan en esta ladera no han sido reclamados por sus familiares, que o bien desconocen que se encuentran en tal lugar o no se han puesto en contacto para seguir el recorrido de sus antepasados.
La humedad del paraje, la frondosa vegetación, han sido inclementes con los restos, incluso con los papeles que contienen las botellas y que debían conservar la identidad de los presos. Los tapones se han carcomido y las fichas se han evaporado en la mayoría de los casos. El propio terreno o el modo en el se trasladaron por el monte las cajas con los cadáveres han provocado que mu-chas veces la botella aparezca incrustada entre los húmeros del esqueleto o en los huesos del pie, con formas diluidas por los años y la erosión.
"Ojalá que podamos acabar pronto el trabajo. Al paso que llevan, calculo que en quince días podríamos tener buenas noticias y completar este éxito, que salgan a la luz después de 74 años. Aunque siempre en estas historias se mezcla la alegría del momento con la tristeza que te envuelve al echar la vista atrás", contrapone Olga Alcega, presidenta de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra.


Anónimos, la mayoría
Ella entiende que existan restos anónimos a su alrededor. "Tendría que haber un listado oficial de desaparecidos y que cualquier persona pudiera consultarlo allí donde esté. Tiene que haber una iniciativa estatal que lidere esto, que se abra una ventanilla para aglutinar a tanta gente de sitios tan diferentes que buscan los mismo. No hay que olvidarse que estos cuerpos de Ezkaba pertenecen a personas de fuera de Navarra y que, muchas veces, por desconocimiento, sus familias no saben que están aquí". Por desconocimiento y "por miedo", no olvida Alcega, que matiza "pero un miedo que se está perdiendo".
Como cabeza visible en Navarra, Alcega destaca que "el problema es tener localizadas a las familias y que además sepamos el lugar de los enterramientos". Y manda un mensaje como epílogo: "Lo único que buscamos son la defensa de los derechos humanos. Aquí no hay nadie con afán de venganza o de rencor y jamás se mezcla esto con la política. Sólo queremos satisfacer a aquella gente que perdió a los suyos", recuerda Alcega, mientras entre los esqueletos aparecen botones, anillos y medallas de vírgenes que hace 70 años relucían como ayer el sol en Ezkaba.

http://www.noticiasdenavarra.com/2010/06/05/sociedad/navarra/ezkaba-recupera-su-memoria

martes, 4 de mayo de 2010

Los cuerpos de la fosa de las mujeres ya están en un panteón

La Crónica de León
MEMORIA HISTÓRICA / Las fosas de la guerra

La ARMH desenterró y dio sepultura a 13 cadáveres de Dueñas, 11 eran mujeres
J.B.I./ICAL / Palencia

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Palencia procedió ayer al entierro en un panteón construido por familiares de trece represaliados de la Guerra Civil en Dueñas (Palencia), víctimas de la conocida como ‘fosa de las mujeres’, ya que once de las allí sepultadas eran féminas.

Todas las personas que recibieron sepultura fueron fusiladas en septiembre de 1936 en un barranco de la vecina población de Villamediana. Tras una exhaustiva labor de investigación entrevistando tanto a familiares como a vecinos de los pueblos aledaños a la fosa, la ARMH inició los trabajos de exhumación de los restos que finalizaron en marzo de 2009. Posteriormente, arqueólogos y forenses del colectivo palentino confirmaron que los restos extraídos por familiares y voluntarios correspondían a las mujeres buscadas.

Según señaló el coordinador de la ARMH de Palencia, Ángel Redondo, el acto de homenaje y reconocimiento histórico a las víctimas “fue masivo” con la presencia de más de 300 vecinos. A su vez, precisó que resultó “muy emotivo y con lágrimas de muchos familiares”, que quisieron intervenir y dar un testimonio de recuerdo a las personas fusiladas en la Guerra Civil. Los féretros fueron trasladados por sus allegados hasta el cementerio y allí, tras una lectura de testimonios y poemas, fueron enterrados en un panteón que ya ha sido utilizado con anterioridad para otras personas represaliadas en Dueñas.

La localidad cerrateña fue una de las que más duramente sufrió la represión franquista, que llevó a la muerte a más de cien vecinos y a otros tantos a la prisión o al exilio. Estos datos la convierten en la más castigada de la provincia de Palencia, con el relevante dato de que entre las víctimas, 25 fueron mujeres, que sin juicio fueron fusiladas en cunetas y barrancos.

Según los historiadores, es difícil encontrar en todo el ámbito de la represión en España un porcentaje tan alto de víctimas femeninas y casi la mitad de éstas se encontraban en la fosa cuya particularidad le dio el nombre en Dueñas. Por ese motivo, 41 niños y jóvenes quedaron huérfanos y, al menos, tres de ellos murieron al poco tiempo por falta de cuidados.
Una de las mujeres fue asesinada junto a su marido, al menos los esposos de otras dos fueron posteriormente ejecutados y cuatro más penaron largas penas de prisión. Además madres, hijos, hermanos y cuñados de las víctimas padecieron muerte y presidio.

http://la-cronica.net/2010/05/03/castilla-y-leon/los-cuerpos-de-la-fosa-de-las-mujeres-ya-estan-en-un-panteon-79197.htm

martes, 27 de abril de 2010

La Asociación de Familiares de Fusilados, a la espera de que el juez dicte un protocolo para actuar en fosas

Noticiasdenavarra.com
SOCIEDAD
MEMORIA HISTÓRICA

Este año se va a proceder a la recuperación de 125 cuerpos de presos muertos en el fuerte de San Cristóbal durante el Franquismo

EP - Martes, 27 de Abril de 2010
PAMPLONA. La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra se encuentra a la espera de que el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona establezca un protocolo que disponga la forma de proceder en la recuperación de cadáveres que todavía se encuentran en fosas comunes de la Comunidad foral. La asociación quiere saber cómo actuar cuando se hallen cadáveres que no se pueden identificar o que ningún familiar reclama.

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón remitió a los juzgados de Pamplona el 31 de marzo de 2009 toda la documentación que había recibido en relación con las personas fusiladas en Navarra durante la Guerra Civil. En concreto, el juez de Pamplona dispone del listado de las 3.280 personas que fueron asesinadas durante la Guerra Civil y de esta cifra total, alrededor de mil podrían permanecer actualmente en fosas comunes.

Casi cuatro meses después de que el juez de la Audiencia Nacional remitiera la documentación a Pamplona, el 20 de julio de 2009, la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra se personó en el proceso para pedir al titular del Juzgado de Instrucción número 4 que estableciera un protocolo para saber cómo debía actuar para recuperar cuerpos de las fosas comunes y actualmente se encuentra a la espera de recibir respuesta.

Un caso paradigmático es el de los 207 presos que fueron fusilados en 1938 durante la fuga del fuerte de San Cristóbal. Los cadáveres se encuentran enterrados en múltiples fosas comunes por el monte y se desconoce qué preso está enterrado en cada fosa, lo que hará que su identificación sea complicada. La asociación desconoce, por ejemplo, dónde se debe enterrar un cadáver no identificado o no reclamado por nadie.

En otros casos, las intervenciones para recuperar cadáveres son menos complejas. Así, la asociación Txinparta va a iniciar con la colaboración de la Asociación de Familiares de Fusilados y técnicos de Aranzadi una actuación en el fuerte de San Cristóbal para tratar de recuperar 125 cuerpos que se corresponderían con presos muertos entre los años 1942 y 1945 cuando este fuerte era utilizado como hospital penitenciario.

La asociación conoce el lugar y los nombres de las 125 personas que están enterradas en San Cristóbal y va a iniciar labores para su recuperación sin esperar a decisiones judiciales. "Vamos con ello adelante, tenemos permiso de excavación del Gobierno de Navarra y vamos a empezar los trabajos", dijo Koldo Pla, miembro de Txinparta, en declaraciones Europa Press.

Para ello, la asociación ha recibido una ayuda de 54.000 euros del Ministerio de Presidencia. El objetivo es poder sacar a la luz los cadáveres para el mes de junio. Los expertos tomarían muestras y al año siguiente, logrando una nueva subvención, la asociación espera poder practicar las pruebas de ADN para identificar los cuerpos.

PARTICIPACION DEL PARLAMENTO

Ante la labor que están desarrollando diversas asociaciones de memoria histórica y otras entidades, Koldo Pla, miembro de la organización Txinparta, apostó en declaraciones a Europa Press por que el Parlamento de Navarra pueda plantear también una solución "global" para afrontar los casos de cadáveres no identificados. "Está claro que una vez que descubres una fosa en el monte no la vas a dejar allí tirada. O dignificamos allí el lugar o se traslada a algún sitio donde haya un reconocimiento", dijo.

También planteó que "un Ayuntamiento podría tomar la iniciativa de sacar la fosa y trasladar los cuerpos al cementerio del municipio, pero no queda claro si eso va a suponer que en ese cementerio van a tener un lugar respetado en el futuro para los familiares y tampoco se sabe si los pueblos aceptarán esa solución".

"Hay fosas que no conocemos, no aparece el lugar exacto. Identificar las fosas es el primer paso, pero sacarlas o no va a depender de que se dé una solución. ¿Qué hacemos con ellos si no son identificados?", afirmó.

QUERELLA CONTRA GARZON

En otro orden de cosas, Koldo Pla también se refirió a la querella contra Baltasar Garzón por presunta prevaricación al investigar los crímenes del Franquismo y afirmó que "hay un ataque a la memoria histórica para querer parar este asunto".

Pla señaló que "el asunto aquí no es defender a Garzón, sino defender el planteamiento de que el Franquismo tiene que tener su juicio como todas las dictaduras y sobre todo en lo que suponga de reconocimiento de las víctimas". "No se puede actuar en contra de las víctimas impidiendo la recuperación de restos", dijo.

http://www.noticiasdenavarra.com/2010/04/27/sociedad/navarra/memoria-la-asociacin-de-familiares-de-fusilados-a-la-espera-de-que-el-juez-dicte-un-protocolo-para-actuar-en-fosas

sábado, 10 de abril de 2010

Confirmación de la identidad de los restos exhumados en Tudela

Los estudios realizados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi confirman su identidad.

El estudio genético ha corroborado los anteriores estudios antropológicos de los restos de los dos vecinos de Ablitas exhumados en el cementerio de Tudela el 6 de Febrero pasado, pudiendo confirmar que efectivamente se trata de Bonifacio Gracia Enciso y de Higinio Arriazu Ruiz.

Ambos eran vecinos de Ablitas, jornaleros y militantes de UGT y fueron fusilados en Agosto de 1936 siendo enterrados en el cementerio de Tudela.

viernes, 9 de abril de 2010

Exhumados en Aibar 4 víctimas del franquismo asesinados en 1936.

El día 6 de Abril y por inicitiva del Ayuntamiento de Aibar se comenzó la excavación para recuperar los cuerpos de 4 vecinos de Cáseda asesinados por los franquistas el 3 de Septiembre de 1936.

Se trata de Blas Dolorea Baztán, Segundo Dolorea Martínez, José Oneca Benedit y Gregorio Oroz Buey, siendo este el segundo intento de recuperación de sus cuerpos en ese mismo lugar dado que hace ya treinta años excavaron en esta misma zona con resultado negativo tal vez por la profundidad a la que se encontraban, más de 2 metros debido probablemente a que a lo largo de 40 años la tierra se ha ido depositando en la zona, parte baja de una ladera en tierra de labor, a unos treinta metros de la fuente del Garrero, junto a la carretera a Lumbier.

Este trabajo ha sido realizado por un equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi bajo la dirección de Paco Echeberria, forense y Lourdes Errasti, antropóloga ambos con una larga experiencia en estas labores desde hace más de 10 años tanto en el estado como en el extranjero.
Colaboramos también dos miembros del equipo de Memoria Histórica de Txinparta.

El trabajo consistió, como es habitual, en descubrir con sumo cuidado los esqueletos de los cuatro asesinados (se hallaron al menos dos proyectiles alojados en un hombro y en una cabeza), antes de proceder al día siguiente a su extracción individualizada y hueso por hueso clasificándolos por miembros en bolsasy guardándolos en recipientes para su traslado al laboratorio donde se realizarán los estudios antropológicos y genéticos correspondientes antes de ser entregados a sus familiares.
Durante las dos jornadas estuvo presente Maria José, nieta de José Oneca, que no podía ocultar los sentimientos que la invadían, "alegría, tristeza, pena..." y hasta rabia sobre todo porque podían haber aparecido hace treinta años cuando estuvieron excavando, además en la misma zona.
También acudieron familiares de los otros fallecidos así como vecinos de Aibar y de Cáseda, lugar de residencia de las cuatro víctimas.

El día 8 se dieron cita abundante público, familiares, vecinos y varios medios de comunicación incluido un equipo de France 3 (Magazine du Pays Basque) de Bayona.
En un pequeño acto de homenaje intervinieron el alcalde de Aibar, un exconcejal de Cáseda así como familiares y algún otro vecino que quiso intervenir, alguno pidiendo apoyo al juez Garzón por la injusticia que se está cometiendo contra él.

Tras esta exhumación, aunque con 73 años de retraso, los familiares pueden descansar al haber aclarado el paradero de sus allegados y llevar sus restos junto a sus seres queridos.

Reportaje: Las exhumaciones paso a paso.

miércoles, 31 de marzo de 2010

NOTA INFORMATIVA: LA ARMH ENTREGARÁ EL 10 DE ABRIL A SUS FAMILIARES LOS RESTOS RECUPERADOS DE 10 BAÑEZANOS ASESINADOS POR EL FRANQUISMO EN IZAGRE EL 10 DE OCTUBRE DE 1936…

La Agrupación de Familiares de Víctimas del Franquismo de la Comarca Bañezana (A.F.V.F.C.B. ) informa de las actuaciones que, promovidas por la misma, se realizarán próximamente en la ciudad de La Bañeza y en Izagre:
EN LA BAÑEZA, EL DÍA 10 DE ABRIL DE 2010, sábado, POR LA MAÑANA, A LAS 12 DEL MEDIODÍA, EN EL CENTRO CULTURAL INFANTA CRISTINA, se realizará la entrega a sus familiares de los restos de los diez de los once bañezanos asesinados y enterrados en la fosa común de Izagre el 10 de octubre de 1936: María Alonso Ruiz, de 32 años; Isaac Nistal Blanco, de 54 años; Abraham Bécares Rodríguez, de 29 años; Julio Fernández Martínez, de 33 años; José Simón Alejo Barrios, de 20 años; Patricio Martínez Castillo, de 28 años; Eugenio Carnicero Alonso, de 32 años; Norberto Ángel Martínez Mielgo, natural de Hospital de Órbigo, de 31 años, y Ángel González Nadal, de unos 30 años. Sus restos fueron exhumados de dicha fosa (conocida como “la de los bañezanos”) entre las fechas 2 y 11 de septiembre de 2008 por voluntarios de la ARMH.
Los restos de los asesinados han sido individualizados e identificados (cuando así ha sido posible), después de los pertinentes análisis y estudios por técnicos voluntarios de la ARMH, cualificados y expertos en Antropología Forense, en el Laboratorio que la AMRH dispone en el Campus de Ponferrada de la Universidad León.
Se han identificado, así, los restos correspondientes a los señores/a: María Alonso Ruiz, Isaac Nistal Blanco, Abraham Bécares Rodríguez, Julio Fernández Martínez, José Simón Alejo Barrios, Patricio Martínez Castillo, y Eugenio Carnicero Alonso.
EN IZAGRE, POR LA TARDE DEL MISMO DÍA 10 DE ABRIL, A LAS SEIS, se realizará la inauguración, en las proximidades del Lugar de Memoria que ocupó “la fosa de los bañezanos” (Km. 275 de la carretera León-Valladolid) , del Monolito que la señalizará, y en recuerdo de los asesinados, sufragado por los familiares de las víctimas de Izagre, y erigido con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de aquella localidad.
Toda vez que de los restos de los asesinados bañezanos en Izagre no han podido hasta el presente ser identificados los correspondientes a los señores Ángel González Nadal, y Norberto Ángel Martínez Mielgo, por no haberse dispuesto de información y datos físicos suficientes sobre sus personas que lo hayan posibilitado, hacemos un llamamiento a que se nos aporten en el teléfono y en el e-mail que se indican los que de ellos se conozcan.
Del identificado como Eugenio Carnicero Alonso (que había trabajado en La Azucarera), no hemos conseguido aún contactar con sus posibles familiares, por lo que recabamos la misma ayuda para ello.
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PROGRAMACIÓN DE LOS ACTOS (10 DE ABRIL DE 2010):
EN LA BAÑEZA
A las 12:00 horas.- En el Centro Cultural Infanta Cristina, se entregarán los restos a sus familiares.
En el Acto de la entrega de los restos contaremos con la presencia de Santiago Macías, Vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), y del Señor Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de La Bañeza. Los momentos musicales correrán a cargo de los cantautores bañezanos Antonio-Odón Alonso y Carlos Ramos.
A las 14:00 horas, después de finalizado el Acto de la entrega de los restos, celebraremos una COMIDA DE CONFRATERNIZACIÓ N en el Restaurante Madrid (c/ Ángel Riesco, 3). Se ruega a quienes deseen asistir se inscriban antes del día 8 de abril en el Teléfono 987 64 00 21 de dicho Restaurante.
A las 16:30 horas, finalizada la Comida, se dispondrá el desplazamiento al pueblo de Izagre, para el cual se contará también con transporte colectivo (un autocar) facilitado por la Agrupación Socialista local, y que saldrá de la Plaza del Obispo Alcolea.
EN IZAGRE
A las 18:00 horas, en las inmediaciones del Km. 275 de la carretera León-Valadolid, Inauguración del Monolito en memoria de las víctimas bañezanas de la fosa de Izagre.
En la Inauguración nos acompañará además el Señor Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Izagre, y seguirán ofreciéndonos sus notas los músicos Antonio–Odón Alonso y Carlos Ramos.
Los actos quieren tener también mucho de homenaje y de reconocimiento y desagravio a aquellas inocentes víctimas de tan descomunal injusticia, y a sus propias familias que tantos padecimientos soportaron. Llamamos por ello a la ciudadanía bañezana y de toda la comarca a que se sumen y participen en los mismos.
Agradecemos de antemano todas las colaboraciones recibidas, y muy especialmente las ayudas de los Ayuntamientos de Izagre y La Bañeza, y de la Agrupación Socialista bañezana, como también las facilidades de la industria Marti Marmol S.L. de Villarejo de Órbigo, y la generosidad de la bañezana Funeraria San Pedro.
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Ourense, 30 de marzo de 2010.
Por la Agrupación de Familiares de Víctimas del Franquismo de la Comarca Bañezana:
José Cabañas González
DNI: 10.176.688-Q
(Teléfono: 988 243 809 / 696 540 133 – e-mail: jiminiego@gmail. com)
+ info en www.jiminiegos36. com
y en http://www.jiminieg os36.com/ huesosbordecamin o.htm
(También ampliarán información y pormenores en A.R.M.H. – Santiago Macías- Teléfono: 987 111 484)

lunes, 29 de marzo de 2010

Exhumación en Cetina (Aragón) de 12 vecinos de Torrijo de la Cañada

73 AÑOS DE ESPERA

  Una digna exhumación tras 73 años de espera. Es lo que ocurrió el viernes en Cetina, una localidad aragonesa situada a 130 kilómetros de Zaragoza, donde fueron exhumados doce vecinos de Torrijo de la Cañada, fusilados en noviembre de 1936. La mayoría eran miembros de la Unión General de Trabajadores, algunos con cargos públicos en el ayuntamiento.
 Un equipo formado por siete arqueólogos españoles, una antropóloga forense argentina y varios voluntarios de la Asociación por la Recuperación y la Investigación Contra el Olvido (A.R.I.C.O.)  trabajó durante una semana hasta conseguir recuperar los restos enterrados a más de metro y sesenta centímetros de profundidad.
La fosa de Cetina, a 130 kilómetros al sur de Zaragoza.           
                                                                        
                                Miercoles,  24 de marzo de 2010  
Fotografía de Gervasio Sánchez
La fosa de Cetina, a 130 kilómetros al sur de Zaragoza. Miercoles, 24 de marzo de 2010 Fotografía de Gervasio Sánchez
  Hace dos años A.R.I.C.O. se puso en contacto con algunos de los familiares con el objetivo de documentar los hechos. Gracias a una subvención de Vicepresidencia de Gobierno de 38.500 euros pudieron iniciar los trabajos de localización del lugar exacto donde se produjo el el entierro ilegal.
   “Ese dinero ha servido para financiar el largo proceso de búsqueda. Tuvimos que alquilar un georadar que verificase si se había producido excavaciones o movimientos de tierra en el pasado, contratar al equipo arqueológico, buscar los alojamientos y ponernos en contacto con el laboratorio que se va a encargar de las identificaciones de los restos”, explica Santiago Carcas, presidente de A.R.I.C.O.
La exhumación ha sido posible gracias a una subvención del Estado 
                                                                        
                                        Jueves, 25 de marzo de 2010  
Fotografía de Gervasio Sánchez
La exhumación ha sido posible gracias a una subvención del Estado Jueves, 25 de marzo de 2010 Fotografía de Gervasio Sánchez
  Después de la ejecución varios vecinos de Cetina fueron obligados a cavar la fosa. “Hay dos tipos de enterramientos: uno metódico como éste con los cuerpos alineados, boca arriba y tratados con respeto, realizado por personas ajenas a los crímenes; y un segundo tipo en el que fueron arrojados al fondo de la fosa de cualquier manera y aparecen superpuestos. Cuando los verdugos estaban presentes se solían producir inhumaciones muy bárbaras”, explica el arqueólogo César Regalado, que ha trabajado en media docena de fosas relacionadas con nuestra guerra.
   Por suerte el dueño de la finca nunca se opuso a la exhumación y ayudó a rastrear el lugar. “Tú a labrar como sino hubiera pasado nada”, fue la orden que recibió un antepasado del dueño actual cuando preguntó a las autoridades locales. El terreno, situado a 300 metros en línea recta de la autovía que se dirige a Madrid, no ha dejado de dar cosechas desde entonces,
  Antonio Cortés, de 50 años, es uno de los voluntarios que ha acudido cada día a ayudar en la excavación. “Mi padre Francisco Cortés fue obligado a cavar la fosa cuando tenía 15 años. Desde pequeño siempre me dijo que aquí habían enterradas doce personas, una cifra que coincide con el número encontrado”, explica Antonio, partidario de exhumar todas las fosas que hay en Aragón y en el resto de España.
El voluntario Antonio Cortés paricipa en los trabajos de 
exhumación                                                    Jueves, 25
 de marzo de 2010   Fotografía de Gervasio Sánchez
El voluntario Antonio Cortés paricipa en los trabajos de exhumación Jueves, 25 de marzo de 2010 Fotografía de Gervasio Sánchez
  Durante la semana que ha durado la exhumación no se ha presentado ninguna autoridad autonómica. “El gobierno de Aragón no es partidario de exhumar. Sólo quiere poner monolitos recordatorios. Me temo que esta va a ser la última exhumación porque existe un desinterés generalizado”, dice con amargura Santiago Carcas.
  Domingo Pacheco, alcalde de Torrijo de la Cañada, afirma que la exhumación no ha provocado ninguna polémica en el pueblo. “Es verdad que algunos piensan que se deberían quedar aquí. El ayuntamiento ha cedido a las familias un terreno en el cementerio para que puedan enterrar los restos al acabar el proceso de identificación”, aclara mientras sigue con interés el trabajo de los arqueólogos. Serán los primeros 12 fusilados que regresen al pueblo de los 33 que hubo entre el 14 de septiembre y el 30 de diciembre de 1936.
   María Luisa Martínez Cid no deja de mirar los restos alineados con un orden exquisito. Como si buscase alguna señal que le permitiese reconocer a su tío Antonio Cid, fusilado con 30 años. “Desde que abrí los ojos recuerdo a mi tía y a mi madre de luto. Estoy feliz porque los hemos encontrado. Hemos decidido enterrarlos juntos. Es lo lógico después de 73 años compartiendo la misma fosa”, declara emocionada.
   Esther Ripoll, arqueóloga residente en Zaragoza, trabaja por primera vez en un fosa de fusilados. “En una exhumación romana o visigoda todo es más lento y frío porque lógicamente las familias directas no están presentes”, comenta la joven que ha participado en media docena de excavaciones muy antiguas.
Los restos empacados de los doce fusilados                        
                                                 Viernes, 26 de marzo de
 2010      Fotografía de Gervasio Sánchez
Los restos empacados de los doce fusilados Viernes, 26 de marzo de 2010 Fotografía de Gervasio Sánchez
  La arqueóloga cordobesa Azahara Martínez afirma que es muy emotivo “sentir el abrazo de los familiares” y considera que trabajar en una fosa “es como viajar en el tiempo”.
  La argentina Amelia Barreiro asegura que “el dolor de los familiares es similar en todas partes por muy diferentes que sean los contextos o las culturas”. Cuando en Argentina se topaba con víctimas de su misma edad pensaba que ella “podría haber acabado de la misma manera si hubiera vivido los años más turbulentos de la historia de su país. “Es como si te exhumases a ti misma”, confiesa.
   Antes de recoger los restos José Antonio Cid, portavoz de los familiares, dirige unas palabras a los presentes: “Vamos a reparar una deuda histórica y vamos a devolverlos a su pueblo natal. Por fin van a descansar en paz”.
  Javier Ortiz, jefe del equipo de arqueólogos, explica que todos tienen impacto de bala en la cabeza y que se han encontrado casquillos de proyectiles utilizados en aquella época en la zona removida. Es  muy probable que fueran ejecutados a unas decenas de metros.
    Los restos encontrados pertenecen a personas cuyas edades varían entre los 22 años y los 64 años. “Cetina es muy simbólica porque se trata de mi última fosa. Ya es tiempo de descansar después de nueve años consecutivos trabajando en sesenta fosas a lo largo de todo el país”, agrega al final de su alegato.
  En apenas tres horas el equipo exhumador saca los 12 cuerpos hueso a hueso, los envuelven en papel de periódico y los embalan en cajas individuales de cartón que numeran según el orden de enterramiento.
La fosa vacía al finalizar los trabajos de exhumación             
                                            Viernes, 26 de marzo de 2010
    Fotografía de Gervasio Sánchez
La fosa vacía al finalizar los trabajos de exhumación Viernes, 26 de marzo de 2010 Fotografía de Gervasio Sánchez
  Serán llevados al laboratorio Palaolab de Valencia donde serán analizados durante dos semanas. Tres centímetros de fémur y dos molares de cada uno serán suficientes  para extraer el ADN y  cotejar los resultados con las muestras sanguíneas de los familiares.
  Los restos serán guardados provisionalmente en un nicho del cementerio de Cetina hasta que se puedan realizar la inhumación definitiva en el mismo pueblo del que salieron vivos hace 73 años.

Tomado de Los desastres de la guerra